Morrones rellenos

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Una alternativa fácil y rápida para un almuerzo o cena son estos morrones rellenos. Los haces en dos minutos, con apenas cinco ingredientes. Las opciones para rellenar son tantas que hace que siempre que tengas morrones puedas tener esta receta a mano para sacarte de un apuro.

Cinco ingredientes para un almuerzo facilísimo

Para esta versión usamos: 1 cebolla, 2 dientes de ajo, 1 bandeja de carne picada, 1 huevo, sal y pimienta, 1 cucharada de ají picante, curcuma, orégano y mostaza en grano.

Empezamos cocinando la cebolla junto con el ajo y la carne picada en una sarten. Agregamos las especias y cocinamos hasta que esté casi listo. Mientras, limpiamos dos morrones y reservamos las tapitas. Agregamos un huevo a la preparación de la carne y rellenamos los morrones hasta arriba. Los ubicamos en una fuente y agregamos 1 dedo de caldo de carne o de verduras para que ayude a cocinar los morrones.

Rellenar y colocar con cuidado en una fuente

Llevamos a horno medio por 20-30 minutos o hasta que los morrones estén tiernos. Los acompañamos con arroz integral y choclo. Variá los rellenos y descubrí mil formas de preparar esta receta.

DSCN9636¡Hasta la próxima! 

Pepas de Membrillo Caseras

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Muchas veces nos pasa que comemos mil platos, mil preparaciones y no les damos mucha más importancia. Pero como me pasó con el pan trenza, a veces vemos lo que tenemos en frente con nuevos ojos y decimos ¿Y esto como se hace? Así me pasó ayer cuando vi un comercial de pepas por la tele y me pregunté que tan fácil sería hacerlas caseras. Cómo me quedaba un poco de membrillo (que además está super bien de precio para el que esté -todos- cuidando el bolsillo) me puse a buscar recetas y así di con la de cocineros argentinos, programa que más de una vez me dio ideas para el almuerzo.

Acá entonces, para seguir con la temática de “No nos matemos con los cinco dias de lluvia seguidos” les dejo la receta de las pepas caseras para que se resguarden del aguacero.

DSCN9637El origen de la Pepa

Para hacerlas van a necesitar: 150 gramos de manteca, 1 huevo, 250 gramos de harina, 1 cucharada de polvo para hornear, 100 gramos de azúcar impalpable, ralladura de naranja o de limón, una cucharadita de sal y 150 gramos de membrillo.

Empiezan por batir a blanco (literalmente que se vuelva mas blanca la mezcla y crezca) el azúcar impalpable y la manteca pomada. Cuando tenga el punto, agregamos el huevo y seguimos batiendo. En este momento agregamos la ralladura de limón en este caso y los ingredientes secos tamizados y los incorporamos con moviemientos envolventes.

En 4 pasos la masa queda lista

Llevamos la masa tapada con film a la heladera entre 2 y 3 horas. Cuando la sacamos, hacemos pequeñas bolitas que ahuecamos en el centro donde va a ir el membrillo. Otra opción para ponerles en el centro es batata o dulce de leche. Una vez que tenemos todas las pepas ahuecadas sobre una placa con papel manteca la volvemos a llevar al frío mientras derretimos el membrillo a baño Maria con un poco de agua.

Armá, derretí, rellená

Cuando esté derretido rellenamos las pepas y llevamos a un horno medio 20 minutos o hasta que los bordes de las pepas se pongan apenas dorados. Las pepas van a crecer en el horno asique dale un poco de espacio entre cada una.

¡Ahora entre el bizcochuelo de mandarina y las pepas caseras tenes todo para un super té de domingo!

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La mesa está lista

 

Bizcochuelo de Mandarina en Licuadora

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Por estos días se me dio por pensar en el “hogar” después que una de las consignas de mis clases de YBB Argentina fuera “buscar aquel lugar o momento del día donde encontramos nuestro hogar”. En el abrazo de tu vieja, en tu perro que te recibe moviendo la cola, o tu bebé que te tira los brazos…ahí es fácil encontrarlo. El tema es buscarlo y sentirlo en las pequeñas cosas, en la minucia, en lo insignificante; en eso que por tan chiquito a veces parece invisible pero, cuando lo dejas entrar, ves que ahí está el universo entero.

Hoy -un poco porque el pronóstico del tiempo da lluvia para los próximos cinco días, y un poco porque tenía un montón de mandarinas- la cocina me volvió a llamar para hacer un bizcochuelo de mandarina en licuadora que es además de rico y abrazador, facilísimo. Mientras terminaba de ordenar y limpiar las pocas cosas que necesitás para esta torta empezó a salir ese olorcito caliente del horno que te envuelve y te transporta a la casa de tu abuela, a tu infancia, a un lugar feliz. Ahí me acordé del hogar. Me acordé de todos los hogares que tuve -que no fueron casas- fueron momentos, sensaciones, amigos, anécdotas. Y me di cuenta que el hogar es un estado mental que llevamos siempre con nosotros, un lugar donde estamos seguros y donde podemos simplemente ser. Y cuando te das cuenta que llevas tu hogar a cuestas como el caracol, dificilmente te vuelvas a sentir solo. El hogar es donde nunca, aunque estemos solos, estamos en soledad. Sí, todo eso y más solo por el olorcito, ¡imaginate después comerlo!

Acá les dejo la receta de este bizcochuelo para que pasen la tarde, para que pasen la lluvia y para que siempre puedan volver al hogar.

Ingredientes: 3 mandarinas, 2 huevos,2 tazas de harina, 1 taza de azúcar, 2 cucharaditas de polvo para hornear, 1/2 taza de aceite vegetal, una pizca de sal.

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Preparación: Empezá por lavar bien las mandarinas porque vas a usar hasta la cáscara. Cortalas en pedazos y retirá bien las semillas para que no le de un gusto amargo. Licuá bien. Agregá el aceite, los huevos y el azúcar y volvé a licuar.

En un bowl tamizá la harina y el polvo para hornear, agregá la preparación anterior y mezclá bien para que no queden grumos.

Enmantecá y enhariná un molde y agregá la preparación. Cociná en horno a 180 grados por 35 minutos, o hasta que introduzcas un cuchillo y salga limpio. Espolvoreá con azúcar impalpable.

DSCN9619Mi hogar en forma de bizcochuelo de mandarina

Pruebenlo y disfrutenlo con un rico té, solos o acompañados, con música o en silencio, en la paz de tu hogar ahí donde vos lo encuentres…y si lo seguís buscando, quien te dice que no lo encontrás por acá.

 

Muffins de manzana y yogur

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Llueve en Buenos Aires; llueve hace dos semanas y parece que nunca va a parar. Cuando Matias Ale dijo que quería construir un arca todos se le rieron en la cara…who’s laughing now?

Con un bebe de 2 meses es poco el tiempo que te queda libre para cocinar…y menos para seguir una receta y medir los ingredientes como Dios y Francis Mallmann mandan. Asique medio de casualidad y tirando un poco de acá y un poco de allá salieron estos muffins de manzana y yogur ideales para este dia gris.

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Los ingredientes, asi como me acuerdo de irlos tirando en el bowl son:

2 huevos, 1 taza de azúcar, un chorro de aceite vegetal – un tercio de taza, ponele-, una taza de harina, una cucharada de polvo para hornear, medio pote de yogur natural firme, un chorrito de esencia de vainilla, 1 manzana verde, azúcar morena.

Para hacerlos directamente batí los huevos y el azúcar hasta que esta qued bien disuelta, agregá todavía con la batidora el aceite en forma de hilo. Tamizá la harina con el polvo e incorporalo a la masa junto con medio pote de yogur y la esencia de vainilla. La consistencia es de un masa lisa y bastante liquida. Ya está. Poné los pirotines en los moldes de muffin, rellená cada uno hasta un poco mas de la mitad y poné dos rodajas de manzana por encima. Espolvoreá con azúcar morena y al horno unos 30 minutos.

Si no tenes bebés que te impidan contar con 30 minutos interruption-free podes rallar una manzana y agregarla a la preparación o filetear unas almendar o nueces y sumarlas. Sino, asi como están, son gloriosos.

¡Que lo disfruten!

 

Pescado a la parrilla y Tortilla catalana

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El desfile de carnes de la parrilla en la casa nueva se va completando y a la carne y el cerdo de siempre le sumamos un riquísimo pescado que, por falta de costumbre, los argentinos nos perdemos más de lo que deberíamos. Brad salió temprano al Barrio Chino y consiguió unas caballas riquísimas, enteras, y unas palometas para hacer a la parrilla.

Si para vos la caballa es solo ese sustituto del atún para poner en tartas y nunca lo comiste fresco, no sabés lo que te perdés. Ahora que se le declaró la guerra al salmón rosado te invito a que pruebes este pescado que se consigue en las costas de Buenos Aires y el sur argentino y que tiene una carne oscura, rica, y que además siempre está muy bien de precio.

Para acompañar, mientras el asador se encargaba del fuego y yo esperaba a los comensales, preparé una tortilla catalana del libro Receta de Bodegones de Sorba (que si, sigo enamorada) y una ensalada fresca de rúcula, tomates secos, zanahoria rallada y calabaza a la plancha.

Freir las papasMorrón y cebolla rehogadoTortilla, lista

Para empezar con la tortilla vas a necesitar: 5 papas lavadas, peladas y cortadas en rodajas, 100 gramos de cebolla y 1/2 morrón colorado rehogado en aceite de oliva, 100 gramos de jamón crudo, 5 rodajas de chorizo colorado, 4 huevos, sal, pimienta y hierbas que te gusten.

Empezás por freir las papas en abundante aceite hasta que tomen un colorcito dorado. Al aceite siempre le pongo un chile para que le de sabor sin que pique, si te gusta que pique después podes cortarlo y agregárselo a la tortilla. Mientras freis las papas en tandas, en una sartén rehogas la cebolla con el ajo hasta que transparenten. Por otro lado en un bowl batis los huevos, agregás el jamón crudo,sal, pimienta y hierbas y cuando tengas listas las papas y los morrones, adentro. Para el final le sumas el chorizo colorado cortado. En una sartén con un chorrito de aceite de oliva poné la mezcla y dejá que se cocine por debajo hasta que tenga piso. No te tientes de meter mano; dejala tranquila que haga piso y así no se te va a pegar nunca. Después de unos 5-10 minutos fijate si se despega del fondo y colocale un plato arriba para ayudarte a dar vuelta la tortilla.

Tortilla, ensalada y salsa criolla Caballa y Palometa a la parrillaPlato de domingo listo

¡Almuerzo de domingo!

Para acompañar el pescado preparé una salsa criolla con morrón colorado, verde, cebolla, tomate, aceite y vinagre. Nada más lindo que disfrutar de la comida del domingo en familia o con amigos. A animarse a meter otra cosa más a la parrilla además de asado. ¡Probá la caballa y después me contás!

¡Hasta la próxima!

Para Ofe, Palomita y Tortilla

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Recién mientras cocinaba la cena me acordé de Ofelia. Ofe. Así la llamábamos todos. Ofe era uno de esos personajes entrañables que existen en tantas, tantísimas casas. Ofe era la señora que por más 40 años vivió en la casa de mi abuela Tata. Cocinó miles, cientos de miles de recetas para todos en esa casa: desde las papas fritas con huevos frito (favorito de mi abuela) hasta la feijoada brasilera y los mejores canelones de verdura con una salsa blanca que nunca pude replicar. Una brasilera hermosa, grandota, que nunca largó el acento aunque haya llegado a la casa de mi abuela en Uruguay apenas siendo adolescente. Vista de atrás pensarías que estás viendo a la mujer sin torso de los dibujitos Tom & Jerry.

Ofe, que siempre tenía olor a mate y estaba gritando alguna historia entre charrúa y portugués, preparaba comida como una ceremonia. Un rito. Con amor, dedicación y esmero. Buscando los productos de estación en los mercados, inventando, nunca siguiendo una receta y siempre llegando al mismo resultado, si no mejor cada vez. Cuando el plato estaba listo, al grito de guerra de: “´Stá la cumidaa”, todos sabíamos que era hora de algo especial.

Recién mientras limpiaba la Palomita que pienso hacer al horno con una tortilla de acelga y morrones me vino ella a la cabeza, que se fue hace muy poquitos días y que no dejó hijos que la lloren. Pero quedamos nosotros Ofe. Yo no te lloro igual. Para mi siempre vas a ser esa monumental mujer que para todos mis cumpleaños, sin falta, me traía una caja de garotos -que no eran baratos- pero para vos los ritos eran sagrados. Para mi vas a ser siempre la Ofe que nos gritó a mi hermano y a mi que sacaramos a ese “perro de mierda” apenas un cachorrito que rescatamos de la calle cuando eramos dos nenes y que, después, te encontrábamos dando comida casera por los rincones, hasta que lo adoptaste y bautizaste “La Wandi”. Para mi Ofe va a ser siempre un espíritu presente en la cocina diciendo “¡Ay, chiquilinus!”

Hoy esta cocina se viste de ceremonia por vos, para preparar un plato que te hubiera encantado: simple, barato y familiar. Gracias Ofe por tanto. Acá siempre te voy a recordar con una sonrisa. Y vos, que tenés a tu “Ofe” en la cocina, andá a darle un abrazo y un beso porque esa mujer -a veces invisible, a veces imposible de ignorar- que te está mimando con sus platos lo hace con amor, porque te quiere. Give it back.

Tortilla de acelga y Palomita al Horno en foto receta:

Para la tortillaMorrón y verdeo a la sarténCociná la acelgaSumale los huevos

Empezá por picar verdeo y morrón a gusto, saltealo en una sartén un con un poquito de oliva. Lavá y cortá un atado de acelga grande en juliana (solo las hojas). Retirá los morrones y en la misma sartén cociná la acelga hasta que esté blanda. En un bowl mezclar 3-4 huevos depende del tamaño, la acelga y la mezcla de morrones y verdeo. Condimentá con sal, pimienta, oregano y romero fresco. Colocá todo en la misma sartén que venías usando hasta que se forme un piso de la tortilla, Cuando lo tenga, ponele un plato por encima, dala vuelta y cocinala apenas del otro lado.

Tortilla a la sartén

Para la palomita, empezá por limpiar toda la grasa del pedazo de carne que elegiste. Una vez limpia ponela sobre un papel aluminio y condimentá con lo que mas te gusta. Yo le puse sal gruesa, pimienta, un chorro de aceite de oliva, romero, pimentón ahumado y granos de mostaza. Enrollá la carne dentro del papel de aluminio como si fuera un caramelo y llevá a un horno medio de 45 minutos a una hora depende de que tan jugosa te guste la carne. Cortá y serví con la tortilla.

Palomita al hornoEnrollala bienStá la cumidaaaa

¡Para vos Ofe!

¡Hasta la próxima!

Recetas de Bodegones en casa

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Hacía bastante que no me compraba un libro de cocina de esos que te hacen salir corriendo a tu casa a cocinar. Fue amor a primera lectura: Provoleta rellena, Tortilla catalana, Bocaditos de acelga, Estofado de cordero, Polenta con liebre, Osobuco… todas recetas que no pretenden más que conectarte con lo mejor del sabor porteño. Alguna vez dije que yo si pudiera sería Bodegón, sin falsas promesas, directa y al corazón. Por eso, y porque cuando alguien como Pietro Sorba se toma el delicioso trabajo de juntar 191 recetas increíbles de los mejores Bodegones porteños en su libro Recetas de Bodegones, a uno no le queda más remedio que rendirle homenaje, y así, agradecer.

Para festejar a mi amiga Manuela, compañera de viajes y que así como los bodegones es directa y va al corazón, preparé un menú de domingo que nos sirviera para recuperarnos de su ágape cumpleañero de la noche anterior. Sacarlos a todos de su estado casi catatónico solo fue posible gracias al milagro de un mensaje de texto con el menú: “Vénganse a casa, los espero con bocaditos de acelga, picada de porotos, albóndigas y fugazzeta rellena”. Si, si, si, si. Un récord en el tiempo de respuesta.

PreparateTodo al bowlMezclá con la manoArmá las albóndigas y reservá

Albóndigas paso a paso

Para empezar a cocinar todos estos platos a la vez, que te cuento llevó 2:30Hs de principio a fin, empezá por hacer la masa de la fugazzeta. Para esto, y siguiendo la receta del libro con alguna que otra licencia poética, use: 600g de harina 0000 con levadura (si no tenes con levadura le agregas 15g de levadura fresca o un sobrecito de levadura en polvo). Le agregas agua y sal en cantidad necesaria y armás una masa lisa y homogénea. Después, la dejás descansar por una hora en un lugar cálido y sin corrientes de aire. Hecho esto, arrancá con las albóndigas.

Para las albóndigas necesitas: 600g de carne picada, 1 cucharada de perejil y romero (¡primera cosecha de mi pequeña huerta!), 1 huevo, 4 rodajas de pan lactal remojadas en leche y escurridas, aceite de oliva, 1 cebolla mediana picada fina, 1 diente de ajo picado, y 1 litro de salsa de tomate.

Empezá por rehogar en una sartén con aceite de oliva la cebollita bien chiquita y el ajo hasta que transparente. Agregarla a un bowl donde ya tenés todo el resto de los ingredientes (menos la salsa). Yo acá le agregué un poco de comino y pimentón ahumado porque me encanta. Mezclá todo con las manos hasta formar una masa homogénea y armá albóndigas medianas. Tapalas con film y a la heladera hasta que estés listo para cocinarlas dentro de la salsa de tomate a fuego mínimo unos 20, 25 minutos. Corregí la sal y pimienta de la salsa y deja ahí tranqui las albóndigas hasta la hora de servir.

Bocaditos de acelgaAcelga en juliana

Bocaditos de acelga, un clásico que no puede faltar

¿La masa de la fugazzeta ya levó al doble de su tamaño? Bien. Separá la masa en dos bolllos y estirá uno dentro de la pizzera que vas a usar para hacerle lo que sería el piso de la fugazzeta. Dejá el segundo bollo en el bowl tapado para que vuelva a levar mientras vos arrancás con los bocaditos de acelga.

Para los bocaditos vas a necesitar: 1 atado grande de acelga, 1 diente de ajo, 1 cucharadita de ají molido, 2 yemas, queso rallado, aceite vegetal para freir, sal y pimienta a gusto. La receta original duplica todos los ingredientes para hacer bocaditos para 4 personas, como los quería de entrada hice menos y salieron 8 bocaditos.

Arrancá lavando bien la acelga y descartando los tallos. Armá un arrollado con todas las hojas limpias y secas y cortalas en juliana, haciendo tiras finitas. En una sartén con un poco de aceite colocar el ajo aplastado con piel y la acelga para que se vaya cocinando. Cuando esté tierna y sequita, retirala y pica bien chiquito el ajo para agregarlo a la preparación. Sumale los huevos, el ají y el queso rallado. Con la ayuda de una cuchara introducí parte de la mezcla en una sartén con abundante aceite vegetal y dejá cocinar hasta que estén bien dorados. Servilos con gajos de limón.

Armá la fugazzeta

Armá tu fugazzeta

A esta altura ya tenés el piso de tu fugazzeta perfecto, y el segundo bollo listo para armar. Cortá 600g de muzzarella y colocalo sobre el piso de tu fugazzeta, rocialo con un chorrito de aceite de oliva y agregale orégano si te gusta. Con unas aceitunas sería una bomba. Extendé el segundo bollo y colocalo sobre la muzzarella cerrando los bordes de ambas masas. Colocá 2 cebollas grandes cortadas en juliana sobre la segunda masa y rocialo con aceite de oliva. Así como está no necesitás nada mas, llevalo al horno bien caliente hasta que la fugazzeta tenga piso firme y básicamente no te aguantes las ganas de comerla.

Mientras esto se hace, armate la picada de porotos con una lata de alubias blancas (podés cocinar las frescas dejándolas en remojo la noche anterior pero para una versión express la lata es salvadora). Enjuagalas bien y ponelas en un bowl con 3 cucharadas de vinagre de alcohol, 6 cucharadas de aceite de oliva, 1 cucharadita de aji molido y 1 de aji ahumado.

Del Bodegón a tu casa

Si, quiero agrandar mi comboLa entrada

Una bomba dominguera

Del bodegón a tu casa, no hay excusas para no probar estas recetas que sintetizan de la forma más perfecta todo lo que amo de la cocina, recetas que vas a repetir una y mil veces, que vas a preparar para mil y un amigos y que van a ser el marco de mil y un historias. Ahí fueron las primeras 4, agarrate 187 que voy por ustedes.

¡Volvimos a la cocina, ahora calzate el delantal!

Hasta la próxima